Muchos padres preguntan cuándo debe ver su hijo a un ortodoncista por primera vez. La Asociación Americana de Ortodoncistas recomienda una evaluación ortodóncica a los 7 años. Esto no significa que su hijo necesite ortodoncia de inmediato. Simplemente nos permite comprobar cómo se está desarrollando su sonrisa y asegurarnos de que todo va por buen camino.
Alrededor de los 7 años, los niños suelen tener una mezcla de dientes de leche y dientes definitivos. Con un examen y radiografías, podemos evaluar el crecimiento de la mandíbula, la alineación de la mordida y cómo están saliendo sus dientes definitivos. Las evaluaciones tempranas nos ayudan a detectar posibles problemas y decidir si se necesita tratamiento ahora o si es mejor continuar con el seguimiento a medida que crecen.
Por qué es importante una evaluación ortodóncica temprana
Ver a un ortodoncista a los 7 años nos permite identificar problemas de forma temprana mientras todavía hay mucho margen para el crecimiento. En esta etapa, podemos comprobar si hay problemas de apiñamiento o espaciado, identificar problemas de mordida y evaluar el crecimiento de la mandíbula mientras los huesos aún se están desarrollando.
Las evaluaciones tempranas también nos permiten controlar hábitos como chuparse el dedo o respirar por la boca, que pueden afectar a la alineación de los dientes y al desarrollo de la mandíbula con el tiempo si no se abordan. Detectar estos problemas de forma temprana nos ayuda a planificar adecuadamente y evitar que los problemas pequeños se conviertan en mayores más adelante.
Tratamiento temprano frente a tratamiento posterior
En la mayoría de los casos, la recomendación es simplemente: “vamos a hacer un seguimiento”. Los controles periódicos nos permiten realizar un seguimiento de los cambios e intervenir solo si el tratamiento se vuelve necesario y cuando sea necesario.
Sin embargo, en algunos casos, puede recomendarse un tratamiento temprano, también conocido como tratamiento de Fase 1. El tratamiento de Fase 1 suele realizarse entre los 7 y los 10 años y se utiliza cuando la intervención temprana puede marcar una diferencia significativa.
El tratamiento temprano puede recomendarse si:
- La mandíbula está creciendo de forma desigual
- Los dientes están extremadamente apiñados
- Existen problemas graves de mordida
- Los dientes definitivos están bloqueados y no pueden salir correctamente
Cómo puede ayudar el tratamiento temprano
Cuando el tratamiento temprano es apropiado, puede proporcionar beneficios a largo plazo que cambiarán la vida de su hijo en cuanto a salud bucodental y atención ortodóncica. La intervención temprana puede:
- Reducir la necesidad de extracciones más adelante
- Ayudar a guiar el crecimiento de la mandíbula en la dirección correcta
- Hacer que el tratamiento ortodóncico futuro sea más corto y más fácil para los dientes
- Prevenir problemas de salud a largo plazo asociados con una mala alineación de la mordida y el desarrollo de la mandíbula
Una consulta ortodóncica a una edad temprana se trata de concienciación, no de precipitarse en el tratamiento. Para muchos niños, el siguiente paso correcto es simplemente hacer un seguimiento del crecimiento y el desarrollo a lo largo del tiempo. Para otros, el tratamiento temprano puede ayudar a prevenir problemas más complejos más adelante.
Si no está seguro de si su hijo está preparado para ver a un ortodoncista, estamos aquí para ayudarle a obtener claridad y tranquilidad. Ofrecemos consultas ortodóncicas gratuitas, brindándole la oportunidad de hacer preguntas, comprender el desarrollo de su hijo y planificar con confianza a medida que crece su sonrisa.

Este artículo ha sido revisado para verificar su exactitud médica por el Dr. Reginald Fulford, Director Clínico de Ortodoncia en Kids Care Dental & Orthodontics.