Existen dos teorías principales sobre las causas del rechinamiento de dientes (también conocido como «bruxismo«).

Una teoría sobre la causa apunta a un componente psicológico. El estrés (un nuevo entorno, un divorcio, cambios en la escuela, etc.) puede influir en que los niños rechinen los dientes. Otra teoría se relaciona con la presión en el oído interno durante la noche.

Si se producen cambios de presión, similares a los que se pueden experimentar en un avión, el niño rechinará los dientes moviendo la mandíbula para aliviar dicha presión.