Si su hijo tiene dolor de muelas, limpie bien la zona del diente afectado.
Enjuáguese la boca vigorosamente con agua tibia o utilice hilo dental para eliminar los restos de comida o suciedad acumulados.
Si el dolor persiste, consulte con el dentista de su hijo. NO aplique aspirina en la encía ni en el diente dolorido. Si la cara de su hijo está hinchada, aplique compresas frías y consulte con su dentista de inmediato.
Si su hijo tiene un corte o una mordedura en la lengua, el labio o la mejilla, aplique hielo en la zona afectada. Si hay sangrado, aplique presión firme pero suave con una gasa o un paño. Si el sangrado no se detiene después de 15 minutos o no se puede controlar con simple presión, lleve al niño a la sala de urgencias de un hospital.
Diente permanente arrancado:
Localice el diente y sujételo únicamente por la corona, no por la raíz. No lo enjuague, limpie ni manipule. Transporte el diente en un vaso con leche. ¡El paciente debe acudir al dentista INMEDIATAMENTE! El tiempo es crucial para salvar el diente.